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Cuatro posturas sexuales que son aún mejores con material del gimnasio

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Cuatro posturas sexuales que son aún mejores con material del gimnasio

A partir de ahora no verás al ‘fitball’ o a la cinta de correr con los mismos ojos, pues pueden llevarte al paraíso (y además conseguir que pierdas calorías)

Si te gusta el sexo y (esto es más difícil) te apasiona también el deporte, sin duda estás de suerte. Por si no lo sabías, de media un hombre quema alrededor de unas 101 calorías cuando mantiene relaciones sexuales, y la mujer, por su parte, unas 69, según expertos de la Universidad de Montreal, por lo que si el gimnasio no te parece suficiente, siempre puedes hacerte un genio y maestro de las artes amatorias.

Pero, ¿y si mezclamos gimnasio y sexo? Si practicas en casa con el ‘fitball’ o la cinta de correr, la revista masculina ‘Men’s Health‘ sugiere algunos ejercicios que poco tienen que ver con la quema de grasas pero que te reportarán probablemente muchos más beneficios. No aconsejamos que tu pareja y tú os coléis en el gimnasio a probar, pero oye, si tenéis un espíritu aventurero y arriesgado pues nunca se sabe. Allá van algunas.

El ‘fitball’

El ‘fitball’ es esa bola grande que suele usarse en los ejercicios de yoga o pilates. Si estás familiarizado con ella y, no solo eso, puedes hacerte con una, tenemos buenas noticias para ti. Ella tiene que acostarse con su estómago sobre la pelota e ir bajando un poco hasta que sus manos se apoyen en el suelo y su cabeza se encuentre inclinada.

Cuando esté así, él debe colocarse detrás, en una posición de pie, y sentarse sobre la pelota a horcajadas. Suena complicado, ¿no? Lo es, pero merece la pena. Podréis marcar el ritmo y la pelota ayudará con algunos movimientos inesperados que corren a su cuenta.

La barra

¿A ti o a tu pareja os gusta hacer dominadas? Ya sea en el marco de una puerta o en cualquier otra superficie con la fuerza suficiente como para soportar tu peso, se trata de aguantar con los brazos colgados cual mono para poder llegar al clímax de una manera diferente.

 

Ella se tiene que colgar de la barra y envolverle a él con las piernas, alrededor de sus caderas. La mujer se puede balancear hacia adelante y atrás mientras el hombre utiliza su fuerza para sostenerla. Eso sí, no vemos viable que os lo toméis con calma a menos que tengáis muchísima resistencia. Para uno rapidito puede ser buena idea.

La cinta de correr

Por favor, que esté apagada, y si puede ser colocada en una pared, mejor, a no ser que os gusten mucho las emociones fuertes. Ella debe sentarse clocando una pierna sobre cada reposabrazos para que su pelvis quede suspendida en el aire. Él, por su parte, debe deslizarse poco a poco hacia ella, y para ayudarla a mantener el equilibrio puede aferrarse a su trasero, acercándola mientras empuja.

Y… de nuevo el ‘fitball’

La bola gigante es, sin duda, el mejor complemento para el sexo. Ella debe recostarse sobre la pelota, colocando las piernas sobre los hombros de él y dejando caer la cabeza hacia atrás, con los brazos flácidos en el suelo. Él, arrodillado, puede abrirle las piernas y, entonces…

Se trata de una sesión de “ingravidez” oral que sin duda disfrutará como nunca. El hombre es el que está a cargo de mantenerla estable para que la pelota no la haga rodar y, además, podrá disfrutar de una vista deslumbrante. Son todo ventajas.