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El aislamiento por Covid-19 elevó la violencia intrafamiliar

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Cuando la estridencia de las campañas calla, es tiempo de regresar la vista a la realidad y hoy, la enfermedad sigue ahí, con una sociedad que se empieza a levantar del enorme golpe que dejó la pandemia en el mundo y en México. La cantidad de muertos en México es de 228 mil 146 muertos y 2 millones 423 mil 928 casos. Muchas mujeres se quedaron encerradas con su verdugo, sin la posibilidad de escapar en la rutina laboral o escolar. Derivado del «Quédate en casa», para evitar contagios, tenemos en México, la violencia contra mujeres y menores de edad dentro de los hogares aumentó en 120% desde la declaratoria de emergencia y confinamiento, por lo que es fácil afirmar que la cuarentena es un detonante mayor que intensifica los ataques contra ellas.

Las mujeres, niñas y niños están en peligro en donde deberían estar a salvo, en casa. Las circunstancias del confinamiento potencian los factores de riesgo de violencia de género individuales y sociales, al aumentar el aislamiento y las barreras que dificultan la solicitud de ayuda y la denuncia. Esta situación tiene como consecuencia directa el aumento de esta violencia. La Secretaría de Gobernación, por parte del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México, tiene el registro de que 9 de cada 10 personas que son violentadas en el hogar son de mujeres y 1 de cada 4 es testigo de otras mujeres que también sufren violencia, así mismo, el 66% es por violencia física y 22% por violencia psicoemocional.

Es necesario contar con programas y soluciones que prevengan este tipo de delitos, que ataquen las causas que provocan la violencia al interior de las familias y que busquen disminuir las afectaciones físicas y psicológicas que se generan como consecuencia de aquella. Tenemos que comprometernos con la tarea de trabajar para mejorar las condiciones de vida de las víctimas y de las mujeres, en el contexto de confinamiento producto de la emergencia sanitaria del COVID-19, así como de plantear alternativas para transformar las condiciones que vulneran su dignidad y autonomía, hoy más necesario que nunca.