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Emilio Lozoya; el Maxi-proceso que dinamita desde dentro al sistema político mexicano

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Por Raúl Caraveo Toledo
@raulcaraveo

La primera opción; Emilio es llevado a un reclusorio federal, en las siguientes 48 horas es asesinado, el preso o custodio que lo ejecuta cobra una suma millonaria en dólares provenientes de cuenta bancaria de Irlanda. (…) Posdata. La segunda opción, la opción B dinamita el sistema político neoliberal desde sus entrañas.

Con cariño y afecto a Isabel Arvide Limón, Cónsul de México en Estambul, Turquía

La llegada de Emilio Lozoya Austin a México vía extradición ha provocado varias reacciones de diferente calibre en todos los ámbitos; apenas es el comienzo de lo que será un Maxi proceso y no es para menos; el PRI dice que no era miembro de su partido (¿¡…!?) el PAN trata de defenderlo, se deslindan algunos políticos y niegan toda relación con el único delincuente confeso de los 18 años de contubernio en el Gobierno mexicano; las respuestas-reacciones son pintorescas, sacadas de una novela de realismo mágico de Gabriel García Márquez; los “periodistas” otrora más beneficiados con los 18 años pasados hacen malabares para salvar la imagen de Emilio junior.

De los iluminados “intelectuales” abajo firmantes de los tres sexenios anteriores no hay declaraciones, desplegados o manifestaciones en caravanas de automóviles; nada, solo silencio; también fueron bien recompensados con millones de pesos o dólares para aplaudir y engrandecer las Reformas Estructurales, vía Pacto por México; todo una farsa.

“Intelectuales” y “periodistas” de la prensa oficial de entonces –aun sobrevivientes- están más interesados en el uso del cubre-bocas, o en el nombramiento de Isabel Arvide Limón como cónsul en Estambul, o tropiezos de funcionarios menores de la 4T. Y claro también del trato y la defensa de Loyola, ¡faltaba más!

Emilio Lozoya llega a México con anemia y enfermo de síndrome de Barrett, no es ingresado a un reclusorio si no a un hospital (gracias a las comisiones de derechos humanos tan eficientes) en el intríngulis surgen varias discusiones sobre los caminos futuros de tan insigne delincuente de cuello blanco y pañales de seda; hay dos opciones que expondré

  1. La primera opción; Emilio es llevado a un reclusorio federal, en las siguientes 48 horas es asesinado, el preso o custodio que lo ejecuta cobraría una suma millonaria en dólares provenientes de cuenta bancaria de Irlanda. No, mejor es atendido en un hospital, medio sana y se le procesa por todos los delitos señalados y se apresta a una condena que no supera los 5 años, si AMLO y su 4T pierde la elección presidencial de 2024; máximo 2030 saldría por excelente conducta, negociaciones oscuras y –obviamente- se le restituirían toda su fortuna. Si es que le congelaron y decomisaron propiedades. Su madre, hermana y esposa seguirían administrando poder y fortuna por fuera del encarcelamiento. Emilio se llevaría a la tumba todos los secretos de una mafia gobernante, éstos podrían salvar de la quiebra a Reforma, Milenio, Excélsior y El Universal, naturalmente sobrevivirían recargados una docena de periodistas sicarios y los magníficos “intelectuales abajo firmantes” volverían a respirar ese oxígeno tan apagado ya para sus vanidades. México seguiría siendo el mismo de los últimos 100 años.
  2. La segunda opción; Lozoya recobra su salud pues lo tratan los mejores médicos, es sujeto a un Maxi proceso, porta un brazalete y tiene reclusión domiciliaria (igual que su madre) continúan congeladas sus cuentas y las de su hermana Gilda Lozoya Austin y esposa Marielle Hellen Eckes, así como continúa el proceso penal para su madre Gilda Austin. Sus bienes son asegurados. El maxi proceso permite que Emilio sirva como testigo protegido para declarar absolutamente todo el entramado de corrupción al que sirvió durante más de 18 años, los procesos uno a uno señalan a los expresidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, así mismo a los candidatos presidenciales José Antonio Meade y Ricardo Anaya; así mismo como artífices del entramado de crimen organizado destacando a Luis Videgaray, Ernesto Cordero, Francisco Domínguez, Francisco García Cabeza de Vaca, Salvador Vega Casillas, José Luis Lavalle Maury, etcétera. Un largo etcétera que se ira prolongando.

Emilio demuestra en tribunales la farsa del Pacto por México y la Reforma Estructural del sector energético, en ambos eventos fueron compradas las conciencias de varios diputados, senadores y líderes de  partidos con ríos de millones de pesos. El desfile de los indiciados es largo, de una comparecencia surgirán señalamientos a otros, y  a otros, en fin; el principal señalamiento de Emilio en varios delitos imputa directamente a dos ex presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto y por primera vez en la historia de México como país civilizado podría ponerse un alto determinante a la corrupción reciente. Hoy la ley permite la extinción de dominio con lo que muchos capitales y propiedades de esas grandes fortunas que esos delincuentes robaron regresarían al Estado.

El estercolero arrasaría con dos partidos políticos principalmente PRI y PAN perderían irremediablemente el registro en julio de 2021, debilitaría y pondría a trabajar a los intelectuales abajo firmantes como docentes que es  lo único que saben hacer y es donde menos daño hacen; la prensa oficialista de aquella época que aún sobrevive no tendría oportunidad de recuperación, la quiebra inminente llegaría a medios como Reforma, Excélsior, EL Financiero y otros igual;  Emilio Lozoya podría tener prisión domiciliaria, su madre, esposa, y hermana también pero ya no recuperarían los capitales robados ni las casas compradas con dinero robado o conseguido ilegalmente. Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto tendrían que reconocer su responsabilidad y traición a la patria, para no estar años en prisión tendrían que devolver al pueblo lo robado. Ya no tendrían su partido espurio “México Libre” los Calderón, y una docena de personajes de antología surrealista como Javier Lozano Alarcón, Gilberto Lozano, Chumel Torres, Carlos Loret, un tal Cayo de hacha, otro autodenominado Brozo, Ricardo Alemán, Pablo Hiriart, otro autodenominado “Tombaburros” y algunos más que se confunden con los intelectuales abajo firmantes serían pasado; no desaparecerían, no; no deseo que desaparezcan, simplemente que se arroparían ellos solos, en  lo que son, una secta de antimexicanos que apuestan incluso a la muerte con tal de debilitar al presidente más votado y con mayor legitimidad que ha llegado al poder en los últimos 100 años.

¿Cómo y dónde es más útil Emilio Lozoya Austin?

Expuse dos opciones esta madrugada, yo me voy con la segunda opción, en lo personal no me interesa que priven de la libertad a personas, cualquiera que sea, menos si su vida peligra encarcelado, prefiero primero que reconozca sus delitos y colaboración con delincuentes mencionando todo el tejido de ese entramado, haciendo acusaciones y señalamientos con evidencias; desmantelar un grupo delincuencial es mucho más importante que mantener cautivo a alguien. Es la primera vez en la historia que un alto funcionario, muy alto, (recordemos que Lozoya fue responsable de “Asuntos internacionales” en la campaña presidencial de Peña Nieto donde aprovechó el tiempo para vender los recursos nacionales para la campaña) se apresta a colaborar con el Estado y desmantelar un red criminal.

Ejemplos contrarios hay  muchos, uno de los más recientes fue el de Elba Esther Gordillo, la señora aguantó callada, se llevó consigo infinidad de secretos de Estado, de nada sirvió. Hoy México se enfrenta a el más grande proceso judicial que llevara a comparecer a dos ex presidentes y lo más importante; en el sexenio de Peña Nieto nadie puede negar su perfil y coeficiente intelectual, Peña no tiene ni la malicia ni la inteligencia para operar como lo hicieron, ni siquiera Luis Videgaray, muy por encima de éstos personajes surge la sombra inocultable de el gran titiritero Carlos Salinas de Gortari.

Posdata. La segunda opción, la opción B dinamita el sistema político neoliberal desde sus entrañas.

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@raulcaraveo

*Raúl Caraveo Toledo es licenciado en ciencia política por la UAM, ex catedrático de las Facultades de Psicología y de la Facultad Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la  Universidad Veracruzana, ha sido analista de estudios económicos de PEMEX y Consejero electoral del IFE-INE de  Quintana Roo de 2005 a 2015, ex asesor de la XIII legislatura de Quintana Roo, Conalep Quintana Roo, escribe para www.sdpnoticias.com  www.sinlineamx.com     www.gobernantes.com    www.revistadigitalqr.com.mx  www.todoincluidolarevista.com  www.noticaribe.com www.insurgentepress.com.mx  y en Chicago, Illinois en  www.laprensaus.com  y www.vocesmigrantes.us