Inicio USA Estados Unidos: entre las encuestas que fallaron y el fantasma del año...

Estados Unidos: entre las encuestas que fallaron y el fantasma del año 2000

134

■ Visítanos en: www.laprensaus.com ■ Like US Facebook: laprensadechicago ■ Follow US Twitter: @LaPrensaChicago ■

«Esto es un fraude a los estadounidenses, una vergüenza para nuestro país», dijo Trump pasadas las dos de la madrugada en un discurso en la Casa Blanca ante un grupo de invitados. La aparición de Trump marcó el punto culminante de una noche que sería larga, porque el recuento de los votos continuaba. Avanzada la madrugada del miércoles, Biden vencía a Trump por un millón y medio de votos y por 238 a 213 en el Colegio Electoral, que es donde se decide la elección. Los Estados de Pensilvania, Michigan y Wisconsin, decisivos en 2016 en el triunfo de Trump sobre Hillary Clinton, vuelven a serlo esta vez.

«Voy a estar aquí toda la noche y todas las noches hasta que tengamos el resultado de que ganó Joe Biden», dijo a Infobae Nadine Seiler, una mujer afroamericana que se manifestaba ante la Casa Blanca. Codo con codo, los partidarios de Trump y de Biden gritaron, cantaron y extendieron la vigilia sin que, en las primeras horas, se produjeran incidentes o agresiones. En una noche que ofreció varias certezas más temprano de las que se esperaba, Trump se mostró llamativamente fuerte en Estados que los demócratas creían poder ganar este año. Salvo la alegría de los demócratas en Arizona, donde cuatro años atrás habían ganado los republicanos, Trump volvió a imponerse en Texas, Carolina del Norte y Florida, tres Estados en los que Biden había puesto esperanzas, y tenía una clara ventaja en Georgia.

En Florida, Biden perdió una parte importante del voto latino ganado por Clinton en 2016, confirmándose así la progresiva desafección de los hispanos de la Florida por los demócratas. La situación política en Cuba y Venezuela fueron clave para que Trump sumara más votos latinos que hace cuatro años. En el populoso condado de Dade, Clinton había obtenido en 2016 una ventaja de 30 puntos sobre Trump. Esta vez, la ventaja de Biden fue de solo ocho puntos.

Las encuestadoras, que habían señalado una ventaja de entre seis y ocho puntos de Biden de cara a la elección, volvieron a fallar por una diferencia mayor a la de cuatro años atrás. Biden pidió «paciencia», que se cuente «hasta el último voto» y pronosticó que el resultado recién estaría al día siguiente. Biden había aportado precisiones para su optimismo, porque dijo que terminaría ganando en Michigan y Pensilvania, dos Estados en los que a esa hora se observaba una clara ventaja de Trump. Entraba en escena la gran característica distintiva de esta elección, el enorme volumen de voto anticipado.

Entre el voto por correo y el voto presencial antes del 3 de noviembre, los estadounidenses aportaron 100 millones de sufragios previo a la fecha oficial de la elección. En los meses previos a la elección, Trump denunció que ese voto por correo era potencialmente fraudulento, algo rechazado tanto por expertos electorales como por los demócratas. «¿Puede Biden ganar esos Estados pese a la desventaja que vemos?», se preguntó la CNN. Pasadas las dos de la madrugada, Trump hizo su aparición en la Casa Blanca para denunciar que se le quiere robar la elección.

«¡Ganamos Pensilvania!», exclamó Trump en el escenario mientras lo observaban su esposa, Melania, su vicepresidente, Mike Pence, y la esposa de este. « Estamos listos para ganar esta elección porque francamente hemos ganado esta elección . » La amenaza de Trump de llevar la resolución del proceso electoral a la Corte Suprema retrotrae a Estados Unidos a lo sucedido hace 20 años, cuando una dura disputa por el voto en Florida llevó a que el presidente se conociera recién 40 días después de la elección. Al anunciar que está «en el camino de la victoria» y aparecer en público antes que Trump, Biden está dando señales de que tomará un camino diferente al de Gore.

La Corte Suprema cuenta hoy con una teórica mayoría conservadora de seis a tres, tras la reciente incorporación de la jueza Amy Coney Barret, nominada por Trump para ocupar el lugar de la fallecida Ruth Bader Ginsburg, histórica representante de ala progresista del tribunal. Medios como el «New York Times», el «Washington Post» y la CNN definieron como «una falsedad» la denuncia de «fraude» de Trump, en tanto que Fox destacó la amplia ventaja que el presidente tiene en los Estados clave pese a los votos que aún faltan por contar. «Es una falsedad, es la clase de comportamiento que esperas de un líder en un país autoritario», señaló la CNN al analizar las declaraciones de Trump.