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“Miss” y la reivindicación del clasismo (ARTÍCULO)

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“Cuando se piensa que un grado académico justifica la discriminación hacia otras personas”

Por Eros Ortega Ramos*

A mediados del mes de diciembre del año en curso se dio a conocer un lamentable video en las principales redes sociales en donde se aprecia a una profesora (si es que así se le puede llamar) molestarse con uno de sus alumnos que se encontraba en ese momento tomando su clase en línea por llamarle “miss”, ya que, de acuerdo con su interpretación, se trataba de una falta de respeto por parte de este al no referirse hacia su persona con el grado académico correspondiente, o sea, el de doctora. Poco tiempo después de que dicho video se hiciera viral, la profesora adjunta a la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMEX) comenzó a recibir bastantes críticas por su reacción, para muchos clasista, ante la supuesta falta de respeto de este estudiante. Y es que, en el video que puede ser visto en el siguiente enlace: (https://www.youtube.com/watch?v=MmIaM6dorxM), se aprecia como la doctora argumenta que no es ninguna trabajadora del VIPS como para que le llamen “miss”:

“Yo no soy la señorita del Vips, y no soy la señorita que está a cargo de nada. Me parece una falta de respeto. ¿A sus profesores les dicen ‘mister’? Sólo a las mujeres; no tenemos derecho a tener grados académicos. Debemos ser minimizadas a ser una simple <<señorita>>” (SinEmbargo, 15/XII/21).

Posteriormente, el estudiante que se atrevió a cometer semejante sacrilegio en contra de la profesora se disculpó por su tremenda falta de respeto, pero desafortunadamente era tan grande la indignación y rabia de esta que no aceptó tal disculpa, exigiéndole que se refiriera a ella únicamente con el calificativo de “doctora”.

Ante esto, como en este tipo de situaciones suele suceder, las opiniones tanto a favor como en contra de la actitud de la profesora no se hicieron esperar, ya que hubo internautas que condenaron rotundamente su proceder, calificándolo de clasista y discriminador, así como otros que justificaron sus palabras al argumentar que al referirse hacia una mujer educadora con el pronombre de “miss” se está incurriendo en una práctica misógina debido a que niega el reconocimiento del grado académico de la agredida, al tiempo que descalifica su profesión al utilizar la expresión de “señorita”, ya que ese sería, literalmente, su significado en español.

Ahora, independientemente de cuál sea la postura y la argumentación tanto de la vox populi como de la ofendida doctora en cuestión; LA REFERENCIA CLASISTA HACIA LAS TRABAJADORAS DEL MENCIONADO RESTAURANTE QUE ESTA PERSONA HIZO EN SU RESPUESTA HACIA EL ALUMNO ES INJUSTIFICABLE. ¿O acaso es denigrante que una mujer sea trabajadora del VIPS? ¿O sea que atender a los clientes, tal y como lo hacen las personas que trabajan en este tipo de restaurantes es vergonzoso o indigno? ¿Acaso un grado académico faculta a quien lo ostenta de menospreciar a todas aquellas personas que no cuentan con credenciales profesionales? No lo creo en lo más mínimo. El ser licenciado, maestro o doctor no le da el derecho a ninguna persona de discriminar a aquellos que no lo son. ¡Semejante argumento arrogante, clasista y ofensivo! Propio de esta maestra engreída que además de resultar elitista, pretendió justificar sus dichos discriminatorios echando mano del supuesto “machismo” que insinuó haber sufrido en algún momento.

Aunado a esto, llegué a leer varias publicaciones desafortunadas en Facebook como la que se muestra a continuación, las cuales intentaban justificar el proceder injustificable de la maestra:

Tiene razón,  solo por ser hombres, ellos si conservan su grado ( en el hospital a los camilleros,  los pacientes les dice » doctor»)… y este alumno sabiendo que le molesta a la maestra le digan así » miss»,  la exibe e intenta la provocación. La maestra le da por su lado al fulano. Y muy bien por ella, le responde muy bien y con inteligencia.  Defiende su postura y su grado. Le costó y está bien. ¿Por no tener un falo no podemos ser llamadas por nuestro grado? Y muchos la acusan de engreída, soberbia, «clasista». Y su disculpa va con un trasfondo agresor,  » yo estoy acostumbrado a decirles así, pero ud, es diferente hay que decirle maestra. ( A cab….) A mi me han dicho «la muchacha» «la señorita» y pocos son los que me  dicen por mi grado, hasta me han dicho ¿ ud es médico ?  Portando mi bata y mi estetoscopio y con sarcasmo les contesto: ¡ no, yo trapeo aquí! Y me doy la vuelta.  Así como esta doctora y maestra lo hace con ese estudiante provocador. Y hay algo que hay que entender, la sociedad trae tan arraigado siglos y siglos de denigracion de género.  Antes era muy  evidente y actualmente es sutil y la violencia no se solo un moretón en la cara…

Por esta ocasión ignoremos la lamentable ortografía y redacción de esta defensora de la maestra clasista, porque efectivamente, la publicación fue escrita por una mujer, para enfocarnos exclusivamente en la crítica hacia su intentona justificadora. En primer lugar, en caso de que el alumno intencionadamente haya buscado molestar al referirse hacia la profesora como “miss”; ¿Eso le da el derecho a esta de discriminar a otras mujeres? O sea que, si alguien a mí, Eros Ortega Ramos, me ofende con algún adjetivo: ¿Eso me faculta para ofender a un tercero? En segundo lugar, me parece tristísimo que una persona base su bienestar, felicidad y hasta su identidad en un simple grado académico, más bien, creo que actitudes como las de esta maestra evidencian una profunda necesidad inconsciente de ser aceptada y reconocida por hombres. ¡Qué miserable a mi parecer! Enojarte e indignarte cuando un alumno te dice “miss” en vez de “maestra” porque de acuerdo con tu limitado criterio semejante adjetivo invisibiliza todos esos años de estudio y dedicación invertidos en conseguir tus grados académicos, mismos que, aunque públicamente no lo aceptes, muy en el fondo deseas que sean reconocidos por aquellos hombres a los que les fue mucho más “fácil” conseguirlos por el hecho de ser lo que son, o sea; hombres. Patético.

Argumentos tan equivocados como estos denigran al feminismo en vez de reivindicarlo como aliciente para alcanzar la igualdad entre académicos y profesionistas, pero tal parece que personas como esta maestra no tienen tiempo para reflexionar sus argumentos clasistas, si lo que más importa es la reafirmación del grado (principalmente por parte de varones), así se estigmatice y discrimine a aquellas otras mujeres que no cuentan con la misma oportunidad de conseguirlo.

Gracias por su lectura.

Twitter: @erosuamero

Facebook: Eros Ortega Ramos

Correo electrónico: sociologia_uameros@hotmail.com

*El autor es licenciado en Sociología por parte de la Universidad Autónoma Metropolitana y maestrante en Estudios Políticos y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México