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Murió Diego Armando Maradona por descompensación en Argentina

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Diego Armando Maradona, el mejor futbolista de todos los tiempos, murió este miércoles a los 60 años en una casa del barrio privado San Andrés donde se recuperaba de una operación reciente de un hematoma subdural. Allegados al DT de Gimnasia y Esgrima de La Plata, confirmaron que Maradona se descompensó este mediodía y la enfermera que lo acompañaba las 24 horas y un médico que en ese momento se encontraba en la vivienda no pudieron reanimarlo. La noticia generó una fuerte repercusión mundial. Para muchos, aún con polémicas alrededor de su figura y algunas de sus acciones, Diego Maradona es el máximo futbolista de todos los tiempos, el autor del mejor gol de la historia de los Mundiales, y considerado para la FIFA como «Jugador del siglo» con el 53,6% de los votos en una elección hecha en su web oficial.

Fue campeón mundial con la selección argentina en 1986, brillando como pocas veces lo consiguió ningún jugador, y finalista en 1990, y campeón mundial juvenil en 1979 y también fue director técnico de la selección argentina entre noviembre de 2008 y julio de 2010, cuando fue eliminado por Alemania en el Mundial de Sudáfrica . Fue el primer varón y quinto hijo del matrimonio entre Diego Maradona y Dalma Salvadora Franco . Comenzó a jugar al fútbol en un potrero llamado «Las Siete Canchitas» e integraba el equipo infantil «Estrella Roja», junto a «Goyo» Carrizo –del que se decía que era un crack de su misma estatura pero que se malogró-, quien convenció a Francisco Cornejo, un ojeador de futuras figuras- para que lo viera jugar. «Los Cebollitas» fue un equipo creado por Cornejo para disputar los Juegos Nacionales Evita de 1973 y 1974.

Este equipo en realidad era de las inferiores de Argentinos Juniors, a donde Maradona había ido a probarse en 1969 y ganó el torneo y el de la octava división. Ese equipo permaneció invicto por 136 partidos y ya desde chico deleitaba a los hinchas en La Paternal porque hacía jueguito en los entretiempos en aquella época se los llamaba «Fulvipibes»- y hasta le gritaban «que se quede, que se quede» cuando se reanudaba juego. Cornejo, que se llevó la última camiseta de Argentinos que usó Maradona en su vida, recordaba que «a veces, debía vérselas con defensores que lo superaban en edad, estatura y peso, pero igualmente se imponía. » Por esos años, Maradona solía ir a ver a Independiente en Avellaneda y era admirador de Ricardo Bochini , aunque criado en un hogar de hinchas de Boca Juniors.

El 27 febrero de 1977 ya fue convocado por Menotti para la selección argentina. Argentina ya ganaba 4-0 y la gente empezó a corear su nombre. Ese año se concentró con el juvenil argentino para jugar el Sudamericano de Venezuela, clasificatorio para el Mundial de Túnez. «El pibe Maradona es medio equipo», contaba el enviado de Clarín, pero con dos derrotas y un empate, la selección no conseguiría el objetivo.

Uno de sus primeros golpes en el fútbol lo recibió el 19 de mayo de 1978, cuando César Luis Menotti lo excluyó del Mundial de Argentina en la concentración de José C. « En esa última práctica, los suplentes le habían ganado 5-1 a los titulares con cuatro goles de Diego», recuerda Roberto Saporiti, ayudante de Menotti en aquella selección. Fue segundo de River en el Metro 80 y pudo haber avanzado en el Nacional 80, pero en ese momento Menotti lo convocó para una larga concentración de la selección argentina para el Mundialito de principios de 1981 en Uruguay. Maradona estuvo a punto de renunciar a la selección pero Menotti le dijo que si lo hacía, no le podía garantizar una plaza en el Mundial de España 1982, así que dejó el club y perdió la chance del título. En 1979 ya había sido convocado por Menotti para integrar la selección mayor y deslumbró en una gira por Europa, en la que convirtió su primer gol con la celeste y blanca ante Escocia al ganar 3-1, pero lo que quedó en la retina es una brillante jugada en Wembley ante Inglaterra que no fue gol sino que la pelota rozó el poste ante la salida del arquero Ray Clemence, que puso de pie a los espectadores con un cerrado aplauso.

Esa jugada luego sería clave para el gran gol que le convertiría siete años después a Inglaterra en el Mundial de México 1986, al recordar, cuando enfrentaba a Peter Shilton, que su hermano le marcó un error en aquella definición. También en 1979 ganó con la selección argentina el Mundial juvenil sub-20 de Japón, un equipo que dirigió Menotti pero que había conformado Ernesto Duchini, y que contaba con figuras como Juan Simón, Osvaldo Rinaldi, Osvaldo Escudero, Juan Barbas, Ramón Díaz y Gabriel Calderón. Maradona convirtió un tiro libre en el triunfo por 3-1 ante la URSS en la final en Tokio, el 7 de setiembre, y fue considerado el mejor jugador del torneo. La gente madrugaba, por la diferencia horaria, para ver a un brillante equipo argentino, que goleó en la mayoría de sus partidos, y en semifinales eliminó a Uruguay, que lo había relegado del título en el Sudamericano de Montevideo.

«Lo quería Barcelona, lo quería River Plei, Maradona es de Boca, porque gallina no es», cantaban los hinchas xeneizes. Maradona debutó ante una inusual expectativa , y marcó dos goles, ambos de penal, ante un Talleres de Córdoba con varios integrantes de la selección argentina, Boca ganó 4-1 y jugó infiltrado porque arrastraba una molestia muscular en su pierna derecha. Boca terminó siendo campeón, aunque una fecha antes del final, en Rosario y ante Central, Maradona falló su penal ante Daniel Carnevali y obligó a una definición en el último partido, en la Bombonera, ante Racing . Empataron 1-1 y Maradona marcó el gol xeneize, de penal.

Para el Nacional 1981, en el que River invirtió en Mario Kempes, Boca llegó a los cuartos de final pero en el partido de ida ante Vélez Sársfield, Maradona fue expulsado, y el club de Liniers pudo revertir como local la derrota de la Bombonera aprovechando la falta del diez, y Boca quedó eliminado. El préstamo de Argentinos era por un año y medio, pero se acercaba el Mundial de España 1982, y Menotti dispuso de una concentración de meses previos para la selección argentina y entonces sólo pudo jugar amistosos de verano y participar de una gira por Asia y África. En los días previos al Mundial de España, Maradona abandonó la concentración argentina para firmar su nuevo contrato con el Barcelona. Su debut mundialista fue el 13 de junio, cuando la selección argentina fue sorpresivamente derrotada por Bélgica 1-0.

En el segundo partido, en cambio, Maradona marcó dos goles en el rotundo 4-1 ante Hungría. Ya en la segunda fase, el equipo argentino fue eliminado al caer derrotado primero 2-1 ante Italia y luego sin atenuantes por Brasil 3-1, cuando, ante la impotencia del equipo, fue expulsado por una dura patada contra el volante Batista. Ya el Barcelona estaba muy alejado de la Liga pero acabó ganando la Copa del Rey en una final ante el Real Madrid en Zaragoza. También le ganó al Real Madrid la Copa de la Liga y en esa final marcó un gol en cada estadio con la particularidad de que la estética del marcado en el Santiago Bernabeu motivó que los aficionados blancos lo ovacionaran de pie, algo inusual.

Sumado a eso, era el reencuentro entre Maradona y Goicoetxea, después de la lesión, y el Athletic era el campeón de Liga. Ganaron los vascos 1-0 pero lo peor llegó en el final, cuando Maradona agredió a su rival Miguel Angel Sola. Supuestamente, Maradona no podía jugar esa final porque había sido expulsado en la semifinal, pero la Federación le quitó aquella sanción. También para Maradona representaba una ganancia económica muy importante luego de que no funcionara su asociación con su agente Jorge Czysterpiller.

Comenzó perdiendo ante el Verona 3-1 y la primera rueda la terminó muy mal pero Maradona comenzó a recuperarse en la segunda y terminó tercero en la tabla de goleadores con 14 tantos. El San Paolo clamaba «Maradona, ocupate de nosotros/si no sucede ahora, no sucederá más/la Argentina tuya estará aquí/no podemos esperar más». Para ese entonces, ya Carlos Bilardo era el DT de la selección argentina en reemplazo de Menotti, y con él, también había cambiado la capitanía desde Daniel Passarella a Maradona, quien se mantenía fuera del equipo nacional desde el Mundial de España hasta mayo de 1985, a poco más de un año del Mundial de México. El equipo no entusiasmaba, estuvo a minutos de quedar eliminado ante Perú en el Monumental y luego, tampoco gustaba en los amistosos previos en los que hubo reuniones grupales, y todo se revirtió en el Mundial, en el que la actuación de Maradona fue sensacional .

El Mundial de México, al que Maradona llegaba con una gran preparación física, no estuvo exento de polémicas, como la que tuvo con el presidente de la FIFA, Joao Havelange, por los horarios de los partidos. « El día anterior, Havelange, ante las quejas de Maradona y Valdano, había dicho que los jugadores «tienen que respetar la ley de arriba. » El 22 de junio, Argentina debía enfrentar a Inglaterra a cuatro años de la Guerra de Malvinas y el partido fue tomando una connotación especial. » En el minuto 51, Steve Hodge rechazó involuntariamente alto hacia su propio arco, Maradona saltó junto al arquero inglés Peter Shilton y la pelota se metió en el arco.

Quedó la confusión si había sido por un puñetazo de Maradona o con su cabeza pero el gol fue convalidado pese a las protestas de los británicos. Luego, Maradona dijo, con picardía, que en el gol «yo no la toqué, fue con la mano de Dios». Al rato llegó el considerado en 2002 como el mejor gol de la historia de los mundiales, cuando Maradona arrancó desde la mitad de la cancha y fue eludiendo a seis jugadores ingleses para convertir el gol que dio lugar a uno de los más bellos relatos radiofónicos de la historia del fútbol, por Víctor Hugo Morales, rematado con la pregunta «Barrilete cósmico, ¿de qué planeta viniste?». El descuento fue marcado por Gary Lineker y con este triunfo, en medio de la euforia, la selección argentina se clasificó para la semifinal, en la que, en gran actuación, venció 2-0 a Bélgica con dos goles de Maradona.

El 29 de junio, otra vez en el estadio Azteca, la selección argentina se coronó por segunda vez campeona del mundo al vencer 3-2 a Alemania en un partido en el que Maradona estuvo muy bien marcado por Lottar Matthaeus, pero cuando el partido estaba empatado 2-2 y quedaban pocos mminutos para ir al alargue, alcanzó a colocar un sensacional pase a la carrera a Jorge Burruchaga y éste pudo marcar el gol del título. Maradona se consagraba como el mejor jugador del Mundial, con cinco goles y cinco asistencias y se coronaba como rey del fútbol mundial, de manera definitiva, sólo comparable con el brasileño Pelé. Era la venganza del sur contra el norte, e inscripciones en las paredes como «A todos los tifosi que han muerto esperando este día», «Los hijos del sol saludan a los niños del frío», «Nuestro Maradona/que desciendes sobre la tierra/Santificado sea tu nombre/Nápoles es tu reino/renuévanos la ilusión/y condúcenos al Scudetto/con la sabiduría del Paternoster». Iba camino al bicampeonato, pero fue superado por el poderoso Milan de Arrigo Sacchi ylos holandeses Van Basten, Gullit y Rikjaard en el final.

Maradona fue el máximo goleador con 15, pero junto con varios jugadores, fue acusado de vender el torneo, algo nunca probado. En la temporada 1988/89 el Nápoli ganó la Copa UEFA en una final con el Stuttgart al mismo tiempo que terminó segundo en la Liga detrás del Inter, y en 1990 volvió a ganar el Scudetto y en diciembre, la Supercopa Italiana a la Juventus por 5-1. Llegaba al Mundial de Italia 1990 en su mejor momento. Conocía bien el país, venía de ser campeón italiano y la selección argentina era la campeona del mundo vigente aunque no le había ido bien en las dos Copas América.

En 1987 no pudo pasar de semifinales como local ante Uruguay y en 1989, en Brasil, con un Maradona excedido de peso y con ganas de irse al Olympique de Marsella pero estaba atado a un contrato hasta 1993, apenas dejó el recuerdo de un remate desde el círculo central en el Maracaná ante Uruguay, con la pelota que dio en el travesaño y el arquero Javier Zeoli vencido, que hizo ponerse de pie a los espectadores para aplaudirlo. Ese año tuvo lugar otro incidente con el sorteo del Mundial en Roma, cuando calificó de «farsa, arreglada de contramano para poner a la selección argentina en la zona más difícil, mientras que Italia está en la más fácil. » «No sé qué pensar-respondió Maradona-, si es estúpido o malévolo». Tras un partido ante el Udinese , el diario calificó a Maradona con un 3,5 y lo firmaba un veterano periodista, Giuseppe Pacileo.

Maradona lo fue a buscar el lunes a su programa «Number One» del Canal 34 porque él había dicho en el comentario que Maradona «debía avergonzarse, si es que todavía sabe lo que es la vergüenza». Maradona entró sorpresivamente al estudio con una pelota de papel en su mano y le dijo a Pacileo que abriera la boca y le dijo «esto que escribiste, te lo hago comer». Se tomaron todos los recaudos y sumado a eso, y a otra dolencia en la rodilla a la que debía infiltrarse, se trataba de un equipo con pocos recursos ofensivos, que a duras penas se clasificó para los octavos de final luego de comenzar perdiendo en Milán ante Camerún. Antes de comenzar el torneo, Maradona recibió del presidente Carlos Menem el pasaporte diplomático y en el estadio San Siro fue insultado por el público, por viejas rivalidades con el Nápoli, lo que iría preparando el terreno para las semifinales ante los locales.

Para colmo, el partido ante Italia, que llegaba invicta y sin goles en contra, se jugaba en el San Paolo, y con banderas que decían «perdón Diego, hoy somos italianos», pero Maradona ya había removido el avispero cuando, conocedor del próximo rival y ante la pregunta sobre por quién hincharían los napolitanos, dijo que «en Italia se olvidan de que ellos son tratados como extranjeros todo el año». Empataron 1-1 y el equipo argentino se clasificó a la final tras ganar por penales ante un estadio enmudecido y con dos penales atajados por Sergio Goycoechea, aunque Maradona convirtió el suyo ante Walter Zenga. Ya en la final, en el estadio Olímpico de Roma, ante Alemania, Maradona debió enfrentar a los hinchas italianos que silbaron en el momento de la ejecución del himno argentino y apeló a devolverles el insulto mirando a la cámara de TV. Argentina acabó perdiendo 1-0 con dos expulsados y un muy dudoso penal, ejecutado por Andreas Brehme, que cobró el mexicano Edgardo Codesal, quien se transformó poco menos que en un enemigo para Maradona, al punto de no saludar al presidente de la FIFA, Joao Havelange, en la entrega de premios, y enojarse mucho con Menem y con Julio Grondona en 1991, cuando supo que lo habían invitado a la Argentina.

«No juego más en la Selección. » Tras el Mundial de Italia, hubo un cambio rotundo en la vida de Maradona. Para ese entonces, el diario romano La Repubblica difundió una encuesta que indicaba que Maradona era el personaje más odiado del país con el 34% de los votos, seguido por Saddam Hussein con el 25%.

Mandaron entonces a sus compañeros Ferrara, De Nápoli y Crippa a buscarlo a su casa y ya el presidente Ferlaino amenazaba con sanciones económicas. El equipo viajó sin él y el día de partido, Maradona alquiló un birreactor Cessna C-550 a un costo de 30.000 dólares. « Cuando acabe esta Liga, me voy», amenazó Maradona. «Ciertamente, si el Papa cuando vino a Nápoles hubiera dicho ‘no gasten un millón de dólares para levantar mi palco, úsenlo para los niños pobres de Nápoles´, bueno, entonces tendría derecho a decir ciertas cosas sobre Maradona.

Cuidado, no arrastren a Maradona en esta historia porque Maradona tiene también sentimientos y una boca para hablar. Francesco Maglione, abogado del clan Giuliano, indicaba a la periodista del diario El País, Maruja Torres, que Maradona «nada más llegar a Nápoles preguntó por la persona que tenía más poder en la ciudad. Giuliano nunca quiso ver a Maradona porque sabía que estaba en la cocaína y a él es un asunto que le repugna». » No pareció recordar que cuando Maradona llegó a vivir a Nápoles, a los pocos días desapareció su Ferrari y fue Giuliano el que le dijo las condiciones que debía cumplir para recuperarla.

Tras el partido con el Bari, el director deportivo, Luciano Moggi, había dicho en el vestuario «Maradona o yo». Antes de irse, Maradona repartió entre sus amigos y sirvientes un Honda 750 para Ignacio, el koala para Ciro, el electricista, un «motorino» para Felice, la Seat Ibiza para Gianni, un rólex para Federico y todo lo que había en la cocina y el cuarto, para Lucía. Mientras, el prestigioso médico anti doping Manfred Donicke había cuestionado que las probetas de orina hayan sido custodiadas y examinadas según las normas FIFA y UEFA, y planteaba dudas sobre el método de conservación y transporte de las probetas, pero todo fue desestimado por la Federacalcio.

El periodista Vittorio de Asmundis retrató el último reportaje de Maradona antes de regresar a la Argentina

�Lo que usted acaso no sepa –insiste el periodista- es que Ferlaino está ligado a Berlusconi y a Agnelli, es decir, a la Italia que cuenta, la del Norte, porque tiene participaciones en empresas constructoras de Milán y a partir de 1988, Maradona empezó a tener problemas porque no quiso entrar en los arreglos, justamente en la época en la que el Nápoli perdió el Scudetto ante el Milan y Maradona se fue de vacaciones sin hacer ninguna declaración para no acusar a sus propios compañeros, que se endeudaban jugando al póquer y que luego estaban obligados a entrar en los partidos arreglados. En ese tiempo, Maradona jugó algunos partidos a beneficio pero el de mayor repercusión fue el que se organizó para favorecer a la viuda de Juan Gilberto Funes. A horas del partido, la FIFA envió un fax a la AFA que decía «en bien del jugador fallecido, la presencia de Maradona sobre el terreno de juego junto con otros jugadores inscriptos en la AFA podría acarrear a éstos últimos sanciones por parte de la FIFA, en aplicación de los estatutos y reglamentos». También Grondona trató de advertirles pero el partido se jugó con árbitros que no eran de la AFA y uno de los dos equipos llegó a tener doce jugadores.

Pese a que podía volver a jugar tras la sanción el 1 de julio de1992, recién el 22 de setiembre se destrabó su pase cuando el Sevilla pagó al Nápoles 7,5 millones de dólares. Ferlaino no quería venderlo y ni siquiera sentarse a dialogar con el Sevilla pero extrañamente medió una FIFA que necesitaba a Maradona activo para el Mundial 1994 en los EEUU. En el Sevilla estaban Bilardo como DT y Diego Simeone como jugador, al igual que el croata Davor Suker, luego estrella en el Real Madrid y en el Mundial1998. En el Sevilla tuvo constantes problemas con el presidente Luis Cuervas, quien no lo autorizaba a viajar con la Selección, pero, junto con Simeone, viajó igual a jugar la Copa Artemio Franchi contra Dinamarca en 1993.

Maradona se fue insultando a Bilardo y luego éste reconoció que en su casa se tomaron a golpes de puño, y Claudia los tuvo que separar. Esto rompió las relaciones entre Maradona y la dirigencia. Jugó 29 partidos, marcó 6 goles y el Sevilla terminó séptimo a 15 puntos del campeón, Barcelona. Decidió regresar a la Argentina para 1993 y aunque se habló de su vuelta a Argentinos Juniors y hasta un pase a San Lorenzo por su amistad con el Bambino Héctor Veira, acabó jugando para Newells Old Boys.

Llegó a jugar cinco partidos oficiales pero entre un desgarro y que se fue Jorge Solari y llegó Jorge Castelli, con quien no tuvo buen feeling , se acabó yendo. No había sido convocado por Basile para las clasificatorias al Mundial tras la consagración argentina en la Copa América. «Basile se emborrachó con las dos copas», dijo, enojado, y fue a ver a su amigo Carlos «Patito» Aguilera a Uruguay, pero el día del 0-5 ante Colombia, la gente pidió por él en un desconcertado Monumental y regresó para los dos partidos de repechaje vs Australia . En aquella oportunidad, no hubo control antidoping por parte de la FIFA y con el tiempo, Maradona llegó a calificar como «Café Veloz» a lo que «nos daban».

Estuvo presente en los amistosos previos de la selección antes del Mundial pero hubo que suspender la participación en la Copa Kirin porque en Japón le negaron la visa para entrar. Luego tuvo una intensa preparación para el Mundial con el profesor Daniel Lentini pero terminó separado del plantel cuando la FIFA anunció, tras el segundo partido de la fase de grupos ante Nigeria, en Boston, que estaba involucrado en un caso de doping «por haber ingerido un cóctel de sustancias», según se indicó en una multitudinaria conferencia de prensa en Dallas. Su debut en su cuarto Mundial no pudo haber sido mejor. Doce años después, el presidente de la AFA, Julio Grondona, diría que «se cortó las piernas solito».

Con los días, se comenzó a conocer la distante relación entre Maradona y el médico del plantel, Ernesto Ugalde, quien no tenía acceso a su habitación, o la influencia que tenía durante ese Mundial el fisicoculturista Daniel Cerrini. Habían visto el enorme esfuerzo de Maradona en la preparación para el Mundial y no parecía coherente con lo ocurrido. Era suspendido otra vez por la FIFA por otro año y medio, hasta el 15 de setiembre de 1995, cuando ya estaría a punto de cumplir los 35 años. No había sido claro tampoco lo ocurrido en el acto de la contraprueba en Los Ángeles, cuando el doctor Roberto Peidró hizo notar que uno de los dos frascos de la orina de Maradona no estaba bien cerrado, ante el desconcierto general, pero tras un breve descanso, el procedimiento continuó como si nada hubiera ocurrido, aunque el facultativo argentino, firmó en disidencia.

Desde el entorno de Maradona se insistía en que lo que había ocurrido es que el jugador llevó pocas dosis de Ripped Fast, lo que ingería en Buenos Aires, y entonces compró en farmacias de Estados Unidos una misma sustancia, pero llamada allí Ripped Fuel. «El fallecido escritor uruguayo Eduardo Galeano dijo entonces que la culpa de lo que le pasó a Maradona »la tiene la máquina del poder. El propio Maradona regaló la justificación, por su tendencia suicida de servirse en bandeja en boca de muchos de sus enemigos y esa irresponsabilidad infantil que lo empuja a precipitarse en cuanta trampa se abre a su camino. Maradona nunca había utilizado estimulantes en víspera de partidos para multiplicarse el cuerpo.

Nadie da tanta alegría como este mago que baila y vuela y resuelve partidos con un pase imposible o un tiro fulminante«. El jugador paraguayo Guido Alvarenga luego dijo que »no sé si jugábamos bien pero los asados eran buenísimos«. Siempre en acciones contra los poderes de la FIFA, el 28 de setiembre de 1995 fundó el Sindicato Mundial de Futbolistas con Eric Cantona, George Weah, Gianluca Vialli, Gianfranco Zola, Laurent Blanc, Tomas Brolin, Rai, Ciro Ferrara y Michel Preud’homme, pero sus acciones se fueron diluyendo en poco tiempo. Por ese entonces, Maradona vivía indignado con la designación de Daniel Passarella como DT de la selección argentina, tras el Mundial de los Estados Unidos.

Muy enfrentados desde hace una década, el »Kaiser« impuso una rinoscopia para los jugadores convocados al equipo nacional, que parecía un mensaje para el diez. Sumado a esto, Passarella y Fernando Redondo se retiraban de un hotel de Madrid sin ponerse de acuerdo porque según el volante, le habían sugerido que se cortara el pelo.»Al final, me voy a hacer hincha de Redondo«, afirmó Maradona, quien también había estado distanciado del volante desde 1992, cuando éste jugaba para el Tenerife de Angel Cappa, y Diego, para el Sevilla de Bilardo en la Liga Española. Se había acercado mucho al presidente Menem. Se dijo en aquel tiempo que el motivo era para que le cajonearan sus causas judiciales pero lo cierto es que concurría mucho a la Residencia de Olivos a ver partidos juntos y ya se acercaba el momento de su habilitación para volver a jugar.

Fue entonces que en pocos días, Boca acabó contratándolo para un segundo ciclo. Con el tiempo, las pates reconocieron que Maradona quería regresar a Boca y consiguió el objetivo de que sus dirigentes »picaran«. En Boca se reencontró con Marzolini como DT, igual que en 1981, y aunque parecía que iba a ganar el título, todo se cayó tras un 4-6 frente a Racing Club el día que Mauricio Macri fue elegido presidente , y finalmente, el Vélez de Carlos Bianchi fue el campeón. Ya con Macri de presidente, en 1996, Maradona tuvo muchos problemas.

Lo llamó »El Cartonero Báez« porque se quejaba de que no gastaba dinero en los pagos a jugadores ni en contrataciones de peso, y muchas veces no asistía a los entrenamientos, y terminó comprando uno de los principales palcos de la nueva edificación de la Bombonera. En uno de esos partidos, contra Argentinos Juniors, fue sorteado para otro control antidoping, que dio positivo por la presencia de benzoitilecgonina y metilecgonina, metabolitos de la cocaína. La contraprueba también dio positiva, aunque Maradona ya había hecho días previos una denuncia policial de unos supuestos llamados en los que le amenazaron con colocarle droga. El juez Claudio Bonadío dio por probadas esas llamadas y determinó no innovar y obligó a la AFA a retirar la suspensión provisoria, aunque también decidió que el jugador tendría que realizarse controles antidoping obligados luego de cada partido. »

Muchos dicen que al único personaje que Maradona admiró en su vida como alguien superior a él, es a Fidel Castro, al que conoció en 1987 y luego definió como «el más inteligente de todos los gobernantes que hoy existen en el mundo. Yo sé que esto que digo, a los cubanos de Miami no les gusta, pero yo les digo que no les voy a solucionar los problemas que ellos tienen en Cuba y yo tampoco les pido a ellos que me los solucionen los problemas que yo tengo en la Argentina. » Su partido de despedida se llevó a cabo en la Bombonera el 10 de noviembre de 2001 entre la selección argentina, dirigido por Marcelo Bielsa, y un combinado de estrellas, dirigido por Alfio Basile, y con jugadores como Cantona, Suker, Riquelme, Valderrama, Stoichkov, Solano e Higuita. Para eso, abordó el Tren del Alba desde Bs As con 160 pasajeros hasta Mar del Plata , en oposición al ALCA y repudio a la presencia en la Argentina del presidente de los EEUU George Bush .

En Mar del Plata también se manifestaron el luego presidente boliviano Evo Morales, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, el cantante cubano Silvio Rodríguez, el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel y las Madres de Plaza de Mayo. En octubre de 2008 fue designado director técnico de la selección argentina en reemplazo de Alfio Basile, y fue presentado junto a Bilardo y sufrió mucho la clasificación al Mundial de Sudáfrica, como la caída ante Bolivia 6-1 en La Paz, o contra Brasil en Rosario luego de cambiar de estadio para conseguir más aliento del público, pero obtuvo el pase al Mundial en la última fecha ante Uruguay en Montevideo. Ese día, el 14 de octubre de 2009, tuvo dos frases muy duras contra el periodismo en la conferencia de prensa del estadio Centenario y por eso la FIFA lo suspendió por dos meses y le impuso una multa de 25.000 francos suizos. Tras pasar la selección argentina la primera ronda y los octavos de final , fue derrotada categóricamente por Alemania en los cuartos de final en Ciudad del Cabo.

Se le habían criticado muchas convocatorias y un centenar de jugadores llamados durante un ciclo de dos años. En mayo de 2017 fue designado DT de Al Fujairah, en Segundada División de EUA pero no consiguió el objetivo del ascenso y fue despedido, y un año después fue designado presidente del Dinamo Brest de Bielorrusia, aunque a los dos meses pasó a dirigir a los Dorados de Sinaloa, que estaban últimos en Segunda y casi ascienden a Primera. Tras los duros enfrentamientos con la FIFA, parecía que en 2016 había llegado su momento de paz con la institución de Zurich con la elección presidencial del ítalo-suizo Gianni Infantino, quien lo aceptó cerca de su círculo como asesor, pero en 2018 se alejó de él y del ex futbolista croata Zvonimir Boban, subsecretario general de la entidad suiza, por considerar que «las cosas no cambiaron nada desde los tiempos de Havelange o Blatter» y en el sorteo del Mundial de Rusia, atacó duramente al entonces DT de la selección argentina, Jorge Sampaoli, al decir por TV a todo el mundo que el equipo «no juega a nada y tendrá que mejorar mucho». Cuando emprendió el regreso a la Argentina, había declarado que iba a dedicarse a su salud, pero no pudo estar mucho tiempo alejado de su pasión, el fútbol, y fue sondeado por varios clubes para ser su director técnico pero finalmente aceptó el ofrecimiento de Gimnasia y Esgrima La Plata, que se encontraba asfixiado con su promedio por el descenso y casi sin chances de salvación.

Sin embargo, la llegada de Maradona al «Lobo» platense el 5 de septiembre de 2019 provocó una auténtica conmoción en el mundo del fútbol. Con pleitesía por parte de casi todos los rivales cuando iba de visita no obtuvo buenos resultados y tras la última fecha, cuando fue derrotado por Boca, que fue campeón en la Bombonera con gol de su amigo Carlos Tévez, el retroceso al Nacional B parecía inexorable, pero la AFA suspendió los descensos por dos años y se aprestaba a seguir, tras haberse recluido durante los siete meses de la pandemia por ser paciente de riesgo, aunque descansaba en sus colaboradores Sebastián «Gallego» Méndez y Adrián González. En ese largo tiempo sin fútbol , llegó a ser recibido por el presidente argentino, Alberto Fernández , por la que diez camisetas con su firma eran subastadas para favorecer a niños carenciados y potreros barriales. Para la primera fecha de la Copa de la nueva Liga de Fútbol Profesional, cuando Gimnasia debía recibir a Patronato, justo el día de su cumpleaños, y pese a que se sentía mal, decidió acudir al estadio del Bosque para recibir una plaqueta por parte de Marcelo Tinelli y de Claudio Tapia pero no se quedó al partido y regresó a su casa, pero apenas tres días más tarde, como persistía su malestar, aceptó la sugerencia de su médico Luque y decidió internarse para distintos chequeos hasta que se decidió operarlo de un hematoma subdural en el cerebro.

Tiene un monumento en el Museo de la Pasión Xeneize y otro en Bahía Blanca, y esculturas en muchos lugares del mundo. Con más de veinte libros escritos sobre su vida y sus hazañas en todo el mundo –entre ellos, uno de este autor, «Maradona, rebelde con causa»-, recibió homenajes de muchos artistas, como el tema «La Mano de Dios» , «Maradó» , «Y dale alegría a mi corazón» , «Yo te sigo» , «Santa Maradona» , «Maradona» , «Maradona’s Blues» , «Para Siempre Diego» , «Francotirador» , «Capitán Pelusa» , «¿Quién es Dios?» , «La Vida Tómbola» y películas como «Maradona, la mano de Dios», de Marco Risi y un documental, «Maradona by Kusturica» , y «Buscando a Maradona». 68 goles en 136 partidos y 69 asistencias en la selección nacional. Consagrado como un símbolo de la argentinidad, resultó habitual verlo alentando a cualquier equipo o representativo nacional desde las tribunas, plateas o palcos, incluso a los gritos, como un hincha más, generando videos motivacionales, o comunicándose directamente con los protagonistas de cualquier deporte.

Jorge Valdano, ex compañero suyo en la selección argentina campeona del mundo de 1986 sostuvo que «en el momento que Maradona se retiró del fútbol activo, dejó traumatizada a la Argentina. Maradona fue más que un futbolista genial. » Amado u odiado, Maradona fue un divisor permanente de aguas, trazando una línea roja entre los que estaban de su lado o del otro, para temas trascendentes o nimios. Estampita, póster, tatuaje o bandera, es acaso uno de los máximos representantes de la rebeldía en el mundo, y uno de los personajes más reconocidos en cualquier rincón de la tierra.

El fallecido poeta uruguayo Mario Benedetti regresa con su definición a la relación entre Maradona y los milagros al sostener que el gol a los ingleses en México 1986, «con la ayuda de la mano divina es, por ahora, la única prueba fiable de la existencia de Dios».