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Suspenden peregrinaciones al Santuario de Chicago

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Una decisión «difícil» y «forzada». Así define el cardenal Blase Cupich, arzobispo de Chicago, la decisión de cancelar, debido a la pandemia, la celebración y peregrinación anual al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en Des Plaines, Chicago, Illinois, en honor a Nuestra Señora el próximo 11 y 12 de diciembre. Una decisión – explica el purpurado – que ha sido tomada solamente después de Consultar con los funcionarios de la arquidiócesis y del Gobierno.

En el videomensaje, al que se unen también el Rector del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe de Chicago, el padre Ezequiel Sánchez y, desde México, el Cardenal Carlos Aguiar Retes, el arzobispo Cupich recuerda que también el Primado de la Iglesia mexicana «ha cancelado la celebración pública en el Santuario en México», asegurando que, sin embargo, «hay otras maneras en las que muchos de nuestros fieles podrán hacer una conexión significativa y continuar su devoción a Nuestra Señora de Guadalupe».

Por su parte, el padre Ezequiel Sánchez, Rector del Santuario guadalupano de la diócesis de Chicago, precisa que para la administración del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe es primordial, cada año, «la salud y la seguridad de los peregrinos» que llegan en las Fiestas Patronales. Por ello, ante la situación de emergencia sanitaria, «la mejor manera de proteger a las personas del contagio y evitar una situación donde muchos pueden infectarse» es el cierre del Santuario por este año.

Unidos por la devoción y amor a la Madre de Dios

Les envía un cordial saludo a todos ustedes en el Santuario de Guadalupe en Chicago, Illinois, desde esta casita de nuestra Madre, la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe. Desde aquí reconocemos la fraternidad que gozamos con ustedes y con nuestros hermanos inmigrantes y peregrinos. Nos une nuestro bautismo, de una manera muy especial, la profunda devoción y amor que tenemos a la Madre de Dios en su aparición aquí en el cerrito del Tepeyac, en México. A pesar de que nos une la fe, también nos une la experiencia de gran dolor y profunda inseguridad causada por la pandemia de coronavirus.