Inicio USA Trenes y autobuses de NY fueron parte de los principales focos de...

Trenes y autobuses de NY fueron parte de los principales focos de contagio de Covid-19 según estudio

259


■ Visítanos en: www.laprensaus.com ■ Like US Facebook: laprensadechicago ■ Follow US Twitter: @LaPrensaChicago ■

El académico, dijo que basó sus conclusiones en un paralelismo que hizo entre la alta cantidad de pasajeros y el rápido aumento exponencial del virus

NUEVA YORK._ Los trenes y autobuses de la ciudad, que seguían transportando a 5 millones de pasajeros al día, en los primeros días de la propagación del coronavirus a comienzos de marzo, figuran entre los principales focos de contagio y transmisores de la expansión del virus, según un estudio divulgado ayer miércoles y realizado por el doctor Jeffrey Harris, catedrático del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

El académico, dijo que basó sus conclusiones en un paralelismo que hizo entre la alta cantidad de pasajeros y el rápido aumento exponencial del virus, durante las dos primeras semanas de marzo, cuando los trenes subterráneos todavía estaban llenos hasta con 5 millones de pasajeros por día, así como en las entradas de torniquetes y los puntos críticos de virus.

«El sistema de metro multicéntrico de la ciudad de Nueva York fue un importante diseminador, si no el principal vehículo de transmisión, de la infección por coronavirus durante el despegue inicial de la epidemia masiva», argumenta Harris, que trabaja como médico en Massachusetts.

Si bien el estudio reconoce que los datos no pueden responder por sí solos a la cuestión de la causalidad, Harris dice que las condiciones de un típico vagón de metro o autobús coinciden con la comprensión actual de cómo se propaga el virus.

«Sabemos que el contacto cercano en el metro es totalmente consistente con la propagación del coronavirus, ya sea por gotitas inhalables o fómites residuales que quedan en las barandas, manijas de agarre pivotantes y los postes lisos, metálicos y verticales que todos comparten», señala el estudio.

Algunos expertos y funcionarios de la Autoridad Metropolitana de Tránsito (MTA), cuestionan las conclusiones del estudio.

El profesor de salud pública de la Universidad Hofstra, Anthony Santella, dijo que no está sorprendido de que hubiera una correlación, pero cuestionó la conclusión de Harris.

«Estamos hablando de principios de marzo antes de que se implementaran las medidas restrictivas de control de salud pública», dijo Santella.

“Ciertamente no está relacionado únicamente con el sistema de metro. Es por nuestros propios comportamientos y cuando estas otras medidas entraron en vigencia”, añadió Santella.

En casi todos los vagones de las docenas de líneas de trenes, son muy pocos pasajeros los que se ven usando las mascarillas y los guantes, mientras la distancia social es imposible de respetar en los estrechos espacios y madejas de tubos metálicos, que componen esos vagones, donde los pasajeros, en horas picos, tienen que viajar muy apretujados y de pie, teniendo que agarrarse de los tubos, techos y paredes de los vagones.

El presidente de la MTA, Pat Foye, se hizo eco de ese punto en respuestas a los periodistas ayer miércoles, calificando el estudio como defectuoso.

Señaló que el gobernador Andrew Cuomo cerró todas las empresas no esenciales el 20 de marzo.

«La densidad social fue el resultado de muchos factores: negocios, restaurantes, bares, Madison Square Garden, estadios deportivos, conciertos y las cosas que hacen que Nueva York exista», dijo Foye.

Pero no son pocos los que siguen criticando al gobernador, al alcalde y la MTA por mantener abierto el sistema de transporte masivo público más grande de los Estados Unidos, que se suponía, iba a ser uno de los focos de transmisión de la pandemia en la ciudad y el estado.

No solo fue el transporte en el área metropolitana que se han mantenido operando, sino también las líneas de trenes Metro North que viajan a la parte alta norte (Up Stairs) del estado, donde hay cientos de pequeñas ciudades, poblados y villas, además de líneas de buses como la Greyhound, cuyas enormes guaguas, también cargan millares de pasajeros en toda la geografía de Nueva York.

Y a pesar de los millares de internos en los hospitales y miles de muertos, todavía siguen rodando.